2009/03/26

Gracias, Eduardo Galeano

Esta crisis es la confirmación de que el mundo está al revés: se recompensa la especulación y se castiga el trabajo El mercado le tendría que pedir perdón de rodillas al mundo porque ha sido un Dios implacable que lo ha conducido a una catástrofe.
Este es un tiempo de revelaciones feroces y, como siempre ocurre, tanto en las crisis como en las guerras pagan los pobres
La cultura dominante habla de carrera, dice que hay que llegar, que hay que tener éxito. Eso es mentira, no se vive para ganar, se vive para vivir
En el retrato del mundo de hoy, nadie puede detenerse. Hay un pánico, si parás te pasan por encima A veces hay que parar para poder seguir andando El amuchamiento enmascara la soledad. No hay nada peor que estar solo pero acompañado, falsamente acompañado por una multitud donde nadie se encuentra con nadie
En el mundo no hay una democracia de verdad, en el mundo hay ciudadanos de primera, de segunda, tercera y cuarta categoría, y muertos también Los jóvenes no creen y quizás tienen razón en no creer cuando asisten al espectáculo de circo que muchos políticos dan: prometen el oro y el moro, y después, desde el poder, hacen exactamente lo contrario de lo que habían dicho
Cada minuto mueren en el mundo diez niños por hambre o por una enfermedad curable, y cada minuto, el mundo gasta tres millones de dólares en industria militar. ¿Que clase de especie es ésta, que se dedica la exterminio del prójimo?
No creo que estemos condenados a repetir la historia, ni creo en la fatalidad del destino, creo que somos libres a pesar de todo, y que las cosas se pueden cambiar.
El mundo merece un mejor destino, quiso ser una casa de todos y merece ser algo mejor que un matadero o un manicomio

2009/03/21

Por una vida más frugal. Artículo de Nicolas Ridoux en El País

Publicado el 21 de marzo de 2009 en la sección de Opinión de El País. Nicolas Ridoux es autor del libro "Menos es más. Introducción al decrecimiento".

Por una vida más frugal
La filosofía del 'decrecimiento' reivindica que debemos trabajar menos para vivir mejor. Propone una crítica constructiva y pluridisciplinar que ponga en cuestión la búsqueda obsesiva del "cada vez más"
NICOLAS RIDOUX 21/03/2009
En el origen de la grave crisis actual hay una nueva manifestación de la desmesura, de la búsqueda infinita de omnipotencia. Las empresas y entidades financieras han estado persiguiendo obtener unos beneficios en crecimiento perpetuo. En esta búsqueda incesante del "cada vez más", los mercados existentes no bastaban, y hubo que crear mercados incluso donde no existían. Las consecuencias de todo ello en la economía real serán por desgracia de amplio alcance, y afectarán especialmente a los más débiles. Como consecuencia de esta crisis, la mayoría de nuestros dirigentes, antes neoliberales, de repente parecen haber descubierto a Lord Keynes. Pues bien, ¿qué es lo que Keynes nos dice? "La dificultad no es tanto concebir nuevas ideas como saber librarse de las antiguas".
Eso es lo que pretende el movimiento del "decrecimiento", que propone una crítica constructiva, argumentada, pluridisciplinar, de rechazo de los límites que constriñen nuestras sociedades contemporáneas, para así poder liberarnos de ese "cada vez más". La filosofía del decrecimiento trata de explicar que en muchas ocasiones "menos es más".
¿Qué es exactamente lo que está ocurriendo en nuestros días? No estamos padeciendo una crisis sino un conjunto de ellas: crisis ecológica (energética, climática, pérdida de la biodiversidad, etcétera); crisis social (individual y colectiva, aumento de las desigualdades entre las naciones y en el seno de las mismas, etcétera); crisis cultural (inversión de valores, pérdida de referentes y de las identidades, etcétera); a lo que ahora se añade la doble crisis financiera y económica. Todas ellas no son crisis aisladas, sino más bien el resultado de un problema estructural, sistémico: cuyo origen está en la desmesura, en la búsqueda obsesiva del "cada vez más".
¿Qué se puede decir sobre la crisis económica desde el punto de vista de quienes somos "objetores al crecimiento"? Que nadie se equivoque, porque decrecimiento no es sinónimo de recesión. Tal como escribí hace más de dos años: "No hay que elegir entre crecimiento o decrecimiento, sino más bien entre decrecimiento y recesión. Si las condiciones ambientales, sociales y humanas impiden que siga el crecimiento, debemos anticiparnos y cambiar de dirección. Si no lo hacemos, lo que nos espera es la recesión y el caos".
Ahora hemos entrado en recesión, pero que nadie se confunda, no en una sociedad de "decrecimiento". Para empezar, no hemos cambiado nuestra organización social, y en la actual organización todas las instituciones y mecanismos redistributivos se nutren de la idea del crecimiento. En una sociedad así, cuando el crecimiento falta, la situación es inevitablemente dramática. El decrecimiento es algo totalmente distinto. Significa crecer en humanidad, esto es, teniendo en cuenta todas las dimensiones que constituyen la riqueza de la vida humana.
El decrecimiento no es un crecimiento negativo, ni propugna tampoco una recesión ni una depresión; sería ridículo tomar nuestro sistema actual y ponerlo del revés y de esa manera intentar superarlo. El decrecimiento supone que debemos desacostumbrarnos a nuestra adicción al crecimiento, descolonizar nuestro imaginario de la ideología productivista, que está desconectada del progreso humano y social. El proyecto del decrecimiento pasa por un cambio de paradigma, de criterios, por una profunda modificación de las instituciones y un mejor reparto de la riqueza.
Es claro que el crecimiento económico pretende aliviar la suerte de los más desfavorecidos sin tocar demasiado las rentas de los más ricos, para no enfrentarse a su reacción política. En ese sentido, el decrecimiento pasa necesariamente por una redistribución (restitución) de la riqueza.
En un mundo de recursos limitados, las cosas no pueden crecer de manera indefinida. Por eso, "la objeción al crecimiento" habla de la necesidad de compartir, el regreso de la sobriedad, en particular para aquellos que sobreconsumen. Hacemos nuestras estas palabras de Evo Morales, presidente de la República de Bolivia, que el 24 de septiembre de 2008 afirmó en la Asamblea General de las Naciones Unidas: "No es posible que tres familias tengan rentas superiores a la suma de los PIB de los 48 países más pobres (...) Estados Unidos y Europa consumen de media 8,4 veces más que la media mundial. Es necesario que bajen su nivel de consumo y reconozcan que todos somos huéspedes de una misma tierra".
Hay que acabar con la idea de que "el crecimiento es progreso" y la condición sine qua non de un desarrollo justo. El crecimiento es adornado por sus defensores con todas las virtudes, por ejemplo en materia de empleo. Sin embargo, como dijo Juan Somavia, director general de la OIT, en su informe de enero de 2007: "Diez años de fuerte crecimiento no han tenido más que un leve impacto -y sólo en un pequeño puñado de países- en la reducción del número de trabajadores que viven en la miseria junto con sus familias. Así como tampoco ha hecho nada por reducir el paro". En efecto, los beneficios empresariales han sido tan enormes que ni siquiera un crecimiento fuerte ha podido crear empleo, de ahí la persistencia del paro. La recesión agrava brutalmente este problema. Pero es ilusorio pensar que, para que todo el mundo tenga trabajo, lo que hay que hacer es restaurar el crecimiento económico y aumentar cada vez más las cantidades producidas; esta sobreproducción no tiene ningún sentido, no consigue el pleno empleo y, encima, compromete gravemente las condiciones de supervivencia del planeta.
Volvamos a Keynes, aunque no el que relanza las economías desfallecientes gracias a la intervención del Estado, sino al que escribía en sus Perspectivas económicas para nuestros nietos (1930) que sus nietos (es decir, nuestra generación) deberían liberarse de la coacción económica, trabajar 15 horas semanales y tender a una mayor solidaridad que permitiese compartir el nivel de producción ya alcanzado. No hacerlo así, según él, nos llevaría a caer en una "depresión nerviosa universal".
La filosofía del decrecimiento hoy dice que debemos trabajar menos para vivir mejor. No tener la mira puesta en el poder adquisitivo (que a menudo es engañoso y reduce al hombre a la única dimensión de consumidor), sino buscar el poder de vivir. Se trata de cambiar la actual organización de la producción y repartir mejor el trabajo: utilizar los beneficios obtenidos para que todos trabajen moderadamente y todas las personas tengan un empleo. Esta reorganización debe ir acompañada de una revisión de las escalas salariales. No es aceptable que algunos empresarios ganen varios centenares o miles de veces más el salario de sus propios trabajadores.
Reducir la cantidad de trabajo permitiría asimismo que pudiésemos llevar una vida más equilibrada, que nos realizáramos a través de cosas que no sean la sola actividad profesional: vida familiar, participación en la dinámica del barrio, vida asociativa, y también actividad política, práctica de las artes...
Un modo de vida más frugal, que se tomara en serio los valores humanistas y tuviese en cuenta la belleza, conduciría a producir menos pero con mejor calidad. Una producción de calidad pide habilidad y tiempo, y ofrecería empleos numerosos y más gratificantes. Supone no recurrir sistemáticamente a la potencia industrial (exige sobriedad energética) lo cual mejoraría la necesidad de fuerza de trabajo (como se observa al comparar la agricultura intensiva, muy mecanizada, gran consumidora de petróleo pero parca en mano de obra, con la agricultura biológica). De esta manera, quizá también se pudiese equilibrar mejor trabajo intelectual y trabajo manual, y combatir al mismo tiempo la epidemia de obesidad que padecen nuestras sociedades demasiado sedentarias.
Devolver el protagonismo a la persona, restaurar el espíritu crítico frente al modelo dominante del "cada vez más" y abrir el debate sobre nuestra forma de vivir y sus límites, saber tomarse tiempo para mantener una relación equilibrada con los demás, ése es el camino que propone la filosofía del decrecimiento. Se trata de sustituir el crecimiento estrictamente económico por un crecimiento "en humanidad". Es una tarea estimulante, un desafío que merece la pena intentar.

2009/03/18

Las jornadas que estabas esperando: Crisis, derechos humanos y utopías

Del 24 al 27 de marzo se van a celebrar en Iruña unas jornadas tituladas "La crisis: Derechos humanos y Utopías". Un consejo: NO TE LAS PUEDES PERDER!!!!
El día 24, Samuel Perez, de Alianza Riojana contra la Pobreza, hablará sobre "La crisis: la pobreza en los países del Sur".
El 26, jueves, Esteban Beltrán, director de la Sección Española de Amnistía Internacional, presenta su libro "Derechos torcidos, tópicos, medias verdades y mentiras sobre pobreza, política y derechos humanos".
Estas dos actividades, en la Sala de la ONCE, calle Aralar 3, a las 8 de la tarde.
Y el 27, en Golem Baiona, estreno en Pamplona de la película-documental "Utopía. Una mirada global a nuestro estilo de vida", con presencia de sus dos directores. Tienes toda la información sobre la película en http://utopia.soy.es
Las jornadas están organizadas por IPES http://www.ipesnavarra.org/que_hacemos/actualidadinternacional.crisisddhhyutopias2009 y se interrumpen el miércoles 25 porque ese día , a las 7,30 en la sede de Traperos de Emaús (Rochapea) tenemos la presentación del colectivo Oportunidad.
Ya va siendo hora de poner otras voces a la crisis.

2009/03/15

Convocatoria a la formación de un grupo de decrecimiento en Navarra

La crisis económica nos ha obligado a mirarnos en el espejo. Y la imagen que nos ha devuelto no nos ha gustado.
Ha reflejado una imagen de búsqueda incontrolada del beneficio propio, incluso a costa del bienestar de todos; de competitividad y disputa por los recursos, por los puestos de trabajo, por la vivienda, por los bienes de cualquier tipo; y una especulación y mercadeo oportunista continúa de bienes, dinero y personas que genera una profunda y general insatisfacción.

La crisis ha hecho que nos sintamos convocados para hacer frente a la injusticia, a la pobreza y a la explotación, desde la solidaridad con las víctimas del sistema, con la convicción de que es posible y necesario aunar esfuerzos, ampliar la base social que protagonice los cambios hacia un modelo de desarrollo más humano y sostenible, y hacer protagonistas de ese cambio a las personas, a los ciudadanos.

Frente al individualismo y la competitividad, queremos luchar por la solidaridad y el disfrute efectivo de derechos, frente al mero desarrollismo económico apostamos por el desarrollo integral de las personas y a un uso sostenible de nuestro entorno … Crecimiento solidario, reparto de la riqueza, búsqueda de nuevas forma de participación social….. aspiramos a cambiar la realidad en la medida en que estamos también dispuestos a cambiar también nuestro modo de vida, evitando tanto el ingenuismo como el fatalismo paralizante.

Entendemos la actual crisis como una oportunidad.
Para el cambio en nuestras formas de vida y en el modelo de desarrollo imperante pretendemos movilizarnos y movilizar, con la mirada puesta en las víctimas del sistema y de su crisis, en los hombres y en las mujeres excluidas

No pretendemos formar un grupo, sino un movimiento plural, con capacidad de hacer frente a la crisis y a sus causas, Y en esa medida, optamos por apoyar, animar y compartir todas aquellas iniciativas coincidentes con nuestros objetivos y percepciones.

Ahora necesitamos ampliar nuestra reflexión y nuestra movilización. Escuchar y compartir reflexiones, iniciativas concretas, propuestas de organización que respeten y afiancen la diversidad, el carácter integrador y la voluntad transformadora de un nuevo modelo de desarrollo.
Por eso, te convocamos a ti y a quienes pienses que se identifican con estas líneas a la reunión que tendrá lugar el próximo el próximo MIERCOLES DÍA 25 DE MARZO, a las 19,30 horas, en los locales de Traperos de Emaus sito en la C/ Rio Arga 36 bajo Rochapea
Nadie sobra. Todos somos necesarios.

COLECTIVO OPORTUNIDAD

2009/02/15

Conferencia de Carlos Tabo sobre el decrecimiento

El decrecimiento va despegando en Navarra (y me imagino que en otros sitios). A mediados de febrero se celebró la primera charla pública sobre el decrecimiento en Navarra. Carlos Taibo: Decrecimiento, una propuesta sensata. Organizado por CGT en el marco de unas jornadas de debate, reflexión y colecta de ideas frente a la crisis. La puede escuchar en http://www.youtube.com/watch?v=GzUO0_18uEE

2008/12/31

Feliz crítico año 2009 Urte berri on!

Ignoro si este blog tiene algún lector o escribo para mí mismo. ¿Qué más da! ¡Feliz año nuevo! Eso sí que no decrece, cada 31 de diciembre... uno más, de forma sostenida y sostenible.
Se acaba el año que la revista El ecologista (diciembre 2008) definía como de eclosión del decrecimiento, y comienza el de la recesión, la crisis... Crisis que tiene la misma raíz que crítico, y en esas estamos: a ver si nos vamos volviendo más críticos con la crisis y retomamos el tono positivo que tantos pueblos han asignado a la palabreja hoy proscrita.
Para el que tenga tiempo de leer, dos consejos: el número especial de Le Monde Diplomatique sobre la crisis, y el último número de El ecologista (la revista de Ecologistas en acción). Y algún libro... pero eso será otro día.

2008/12/25

10 años de Ecologistas en Acción. Decrecer es una necesidad

Ecologistas en Acción cumplen 10 años, y su visión de la situación ambiental en España es negativa, sin paliativos. Lo que hace 10 años era motivo de preocupación, hoy lo es de alarma y llamada urgente a la acción. Estos son algunos de sus argumentos, que puedes leer en su integridad en http://www.letra.org/spip/article.php?id_article=2854 :

En aras del crecimiento económico, el trabajo productivo ha sido llevado al máximo culto y fue aceptado como lo “mejor que te puede pasar”, mientras el trabajo reproductivo fue invisibilizado y generalmente llevado a cabo por mujeres. El primero ha conllevado el aumento de la producción y el hiperconsumismo. El segundo, en cambio, ha tenido como valor principal el cuidado de la vida. Bajo esta lógica de dominio de lo productivo, cada vez se dedica más tiempo a realizar trabajos que, lejos de cubrir realmente necesidades, están asociados al estrés, al malestar y a la imposibilidad de llevar una vida digna y feliz.
Para Ecologistas en Acción resulta evidente que la sociedad de crecimiento ha superado sus límites. Este modelo, no es deseable desde un punto de vista ambiental y social, ya que se encuentra construida sobre la miseria de la mayor parte de los seres humanos y sobre el deterioro del entorno del que dependemos.
decrecer en el gasto global de energía y materiales, así como en la generación de residuos no es simplemente una opción, es una necesidad que impone un planeta con recursos limitados. Obviamente, quien puede decrecer es quien gasta de forma mayoritaria los recursos y genera los residuos, es decir, los países más enriquecidos.

Pues eso, se podrá decir más alto, pero no más claro. Únete al trabajo por el decrecimiento. Es UNA NECESIDAD.

2008/12/22

El TAV en Navarra o la movilidad como enfermedad del desarrollismo

Punto de partida: el decrecimiento sostenible ha de construirse, al menos, sobre dos pilares complementarios: el compromiso personal por reducir consumos, reciclar, reutilizar... y, paralelamente, un trabajo político de "lobby" para facilitar que las políticas públicas vayan haciéndose permeables y consecuentes con una sostenibilidad ambiental, humana e intergeneracional.
Ocurre que mientras el tema se ubique en lo individual-grupal, lo micro (con iniciativas de autoconsumo, reducción de emisiones...) las críticas del entorno pueden ser más benévolas, e incluso pasar de críticas a valoraciones positivas. Incluso es muy posible conseguir alguna financiación pública en alguno de los cada vez más numerosos -y falta hacen- programas de Agenda 21, sostenibilidad...
Pero los aires cambian cuando lo cuestionado se situa en la base del "necesario desarrollo de nuestra Comunidad...", osea una obra que puede suponer 3.150 millones de euros sólo en Navarra, que supondrá un movimiento de 35 millones de metros cúbicos de tierras, que encarecerá el transporte por ferrocarril, que no se plantea como alternativa al vehículo privado, que incrementa el consumo energético exponencialmente, que modifica la ordenación del territorio con una barrera de 23 metros de ancho, y con estaciones sólo en Tudela (ocasional) y Pamplona... Sí, el famoso TAV, ¡y lo famoso que va a ser en este 2009 que pronto empezará!
Quizás viva en babia, pero no me parece que se haya producido un debate argumentado sobre los pros y los contras de tan -a mi parecer- faraónica y desmedida obra.
Suscribo aquí la percepción del transporte como "enfermedad" ligada al progreso, en el sentido de que al no cuestionarse los límites de la movilidad, llega un momento (en muchos sitios ha llegado ya hace tiempo) en que los inconvenientes superan con creces a las ventajas sociales del mismo. Y con esto del TAV mucho me temo que vaya a suceder lo mismo.

2008/12/03

La burbuja y la piedra

Con esto del decrecimiento, que a juzgar por lo que publican las estadísticas oficiales ya ha llegado (aunque insistan en llamarle recesión, crisis temporal... pero decrecer es decrecer), decia que con el decrecimiento la mayoría de las personasviven en una burbuja de ignorancia consentida y ansiada, como no queriéndose enterar de que el consumo tiene límites, el crecimiento no puede ser ilimitado, y encima si se reparte injustamente genera tales disfunciones que se acaba antes... Y creo yo que es bueno salir de la burbuja, y empezar a ser conscientes de que se puede progresar sin crecimiento, que se puede ser más feliz consumiendo menos, que las seis Rs (reutilizar, reciclar, reducir...) son ya básicas para la supervivencia del mundo, que el calentamiento global tiene bastante que ver con la afición de coger el coche para todo...
Pero sin caer en la piedra al cuello, como puede dar la imagen algunos espacios decrecentistas, como www.decrecimiento.es, donde ya de entrada aparecen unos lobos "homo homini lupus est" y un mal rollo que más que concienciar -es mi opinión- asusta. Yno se trata de asustar, sino de generar cambios culturales, de hábitos, económicos... y de ser lo más felices posible, que para eso estamos en este mundo.
De todas formas, aconsejo la lectura de www.decrecimiento.es Una vez que salvas el primer susto puedes encontrar articulos muy interesantes y multitud de datos.

2008/11/30

Consumir menos, vivir mejor, un libro imprescindible

Toni Lodeiro es educador ambiental. En mayo de 2008 publicaba en Txalaparta un muy aconsejable libro, "Consumir menos, vivir mejor", una guía de la buena vida desde perspectivas sostenibles, justas y verdaderamente globalizadas. Se puede consultar también en internet en http://www.nodo50.org/consumirmenosvivirmejor/ , una página en la que se cuenta la historia del libro, se actualiza con nuevos datos y direcciones, se responde a las dudas que puedan surgir sobre el contenido del libro, y contiene además una agenda de actos de presentación del libro en diferentes lugares.
Ah, y gracias por citar esta página en el libro.